Mira.
Hay un segundo, justo antes de que el café llegue a tu boca, donde todo el peso de lo que no sabes sobre lo que tienes en la taza se hace extrañamente presente.
¿De dónde viene esto?
¿Por qué sabe así?
¿Debería saber diferente?
Ese segundo dura un instante y luego desaparece.
Y vuelves a tu día.
Yo llegué a España desde Bogotá asesorando a Juan Valdés. Años moviéndome por el mundo del café de especialidad, formando a gente, hablando con productores, tocando granos en origen. En algún momento me cansé de ese mundo y monté algo propio en Zarzalejo, un pueblo de la Sierra de Madrid donde nadie esperaba encontrar un tostador de café.
Y sigo viendo lo mismo que veía antes.
No en los expertos. En la gente normal.
Ese segundo antes del primer sorbo lleno de preguntas que nadie ha respondido nunca bien.
No porque la gente sea tonta. Sino porque el mundo del café lleva décadas protegiéndose detrás de una jerga que aleja más de lo que acerca. Notas de sabor que nadie explica. Procesos que suenan a alquimia. Tiendas donde te miran raro si preguntas algo básico.
Así que decidí hacer lo contrario.
Escribo sobre lo que hay detrás de tu taza. De dónde viene el café que estás bebiendo. Por qué sabe como sabe. Qué está pasando exactamente cuando el agua atraviesa el grano. Historias de los lugares donde crece. De las personas que lo recogen. De la música que suena en Colombia mientras alguien lo clasifica a mano.
Sin tecnicismos.
Sin poses.
Sin que tengas que demostrar nada para merecer entenderlo.
Gratis.Y la única promesa que te hago es esta: la próxima vez que ese segundo llegue, justo antes del primer sorbo, ya no pesará lo mismo.
Pesará menos.
Porque sabrás qué tienes en la taza.
César
Coté Café Roaster · Zarzalejo, Sierra de Madrid
P.D. Si decides no dejar el email, sin problema. Hay mucha gente que prefiere no saber lo que tiene en la taza. El café sabe igual de todos modos. Más o menos.